Esa noche ella se fue a dormir con una sonrisa en la cara y con la esperanza en el pecho, la persona que más quería le estaba dando una oportunidad ¿no parece un sueño? Después de días sin comer, sin dormir y sin poder probar el chocolate que llevaba consumiendo a diario aparecía una luz en frente, ¡se sentía eufórica! y por esa noche se permitió volver a soñar con sus labios, su forma favorita de ir a dormir que habían sido pesadilla los días anteriores, no sin antes pensar qué le diría y cómo trabajar para que la relación volviese a funcionar. Ella no necesitaba mucho, solo con estar con él sabía que todo iría bien.
Al día siguiente, despertó, había sido el día que mejor había dormido, lo cual no era muy difícil. Esperó un mensaje aunque sabía que no llegaría pero tendría la conversación para releerla más tarde, estuvo todo el día con ese calor en el pecho que te ofrece la esperanza y con fuerzas renovadas se enfrentó a un nuevo día. Cierto es que siguió sin descansar bien, pero al menos no tenía los ataques de ansiedad que días atrás la habían dejado sin aire y sin ganas de vivir ni la idea de ponerse fin. No le importaba nada, ¿quién necesitaba chocolate? Nadie.
Hasta que llegó la tarde y releyó la conversación, ahí empezó a pensar qué había pasado. Sí, le había dado una oportunidad pero ¿había sido por obligación o por tener ganas de levantar la relación? No lo sabía, ni ella ni él sabían que pasaba. Entonces surgieron las dudas ¿realmente debo esforzarme tanto por alguien que ni siquiera me llama por teléfono? ¿por alguien que duda de lo vuestro? Si es que cree que puede haber un "lo nuestro" porque no está claro si es un sí o un no... ¿Solo tiene que dejar unos días sin hablarle y quedarse mirando cómo eso los separará más y más? ¿Valía la pena en realidad volver a verse? ¿Que le rompiera el corazón en persona?
Las dudas la inundaron y ese día volvió a irse a pique, llamó a su abuela, llamó a su prima pero nadie le daba la respuesta que necesitaba, nadie le dijo que seguir luchando merecía la pena, todos coincidían en que el chico realmente no quería nada pero le había ofrecido verse, le había ofrecido un fin de semana en su casa, eso tenía que significar algo ¿no? "Sí, que te quiere para follar y listo" fue la única respuesta que recibió... Pero él no era así y ella confiaba en él más que en sí misma, por eso quería intentarlo.
Cinco días tras la ruptura y a ella el sufrimiento le ha parecido una eternidad, los días pasan cada vez más lento, ella quiere oír su voz pero no se atreve... Él seguramente estará divirtiéndose mientras que a ella le comen las incógnitas, mientras cuenta los días para volver a ver a su amor o a su perdición. Lo mínimo era preocuparse por el bienestar de ella ¿no es así? Cuando empezaron a salir le prometió no romperle el corazón, que esto no era de prueba, que era real e iba a salir a flote con ambos... ¿por qué no lo recuerda? ¿por qué no recuerda esas ganas y lucha por ello? Solo le pidió que no le hiciera demasiadas ilusiones y le creó tantas que no puede ni contarlas con los dedos... Un futuro juntos. No es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita y yo solo te necesito a ti...
Si algún día muero y un escritor encuentra este blog, por favor, escribe mi historia y dame mi final feliz si yo no logro encontrarlo esta vez.
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