El sol está ya muy alto y empieza a calentar la casa ¿Cuánto tiempo habrá pasado? ¿1, 2, 3 horas? ¿minutos? Cojo el móvil y compruebo que son las 12:03, tengo que vestirme inmediatamente pero conservo mi posición. Según mi móvil llevo alrededor de 2 horas en la cama despierta agarrándome las rodillas contra el pecho y balanceándome, cualquiera que me vea desde fuera creerá que estoy loca pero a mí me ayuda y no hay nadie aquí que me pueda ver.
Lentamente salgo de mi trance y empiezo a buscar la ropa, anoche volví a tener las dos pesadillas que me atosigan desde hace un par de noches.
En la primera, estoy en una habitación, veo a mi abuela fallecida en una cama y pienso ¿cómo es esto posible si sé que murió? ¿qué me quieres mostrar? Al lado está mi tía acostada con una anciana que no conozco de nada. La mujer tiene el pelo cubierto de canas blancas, se ve muy maltratada por la edad... Me acerco y pregunto quién es, parece como si sólo le quedara un hilo de vida y me dice claramente "es abuela". Yo no la puedo creer, mi abuela pinta algunas canas pero ni de lejos todo el pelo plateado, cuando observo más de cerca me sonríe y efectivamente, es abuela. Me pongo nerviosa, pataleo e intento despertarla pero lo único que obtengo como respuesta es una sonrisa, ni siquiera puede abrir los ojos. Empiezo a llorar, siento ansiedad, despierto. Todo me persigue a la vida real. Compruebo mi móvil, no hay mensajes. Las lágrimas no paran, sé que ella está bien pero mi corazón late desbocado. Es, sin ninguna duda, la peor de las imágenes que se mantienen en mi cabeza y lo peor es que muchas veces no distingo lo que es real y lo que no. Después de comprobar que en el mismo día le había escrito y se ha conectado me acuesto y espero a que todo pase. Hay veces en las que estoy tan cansada que me duermo al rato, otras simplemente no vuelvo a dormir o tardo demasiado tiempo.
La otra es mucho más "light". Voy por la calle, no sé cómo llegué ahí pero de repente me encuentro a mi padre. Yo no tenía ni idea de que volverlo a ver me iba a causar tal efecto. Al instante me despierto y estoy angustiada ¿por qué me persigue en sueños si en la vida real no me quiere ni ver. El único efecto negativo es mi corazón latiendo como loco y mi cabeza hecha un lío, pero lo puedo superar.
El día ya va por la mitad y yo me he limitado a balancearme en la cama cogida de mis rodillas. Es hora de verlos a todos así que me voy, con una angustia en el pecho que, con suerte, lograré disimular con los eventos del día.
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